Exposiciones

Patxi Ezquieta

03 May. 2013 / 21 Jun. 2013

ESPACIO MARZANA se complace en presentar su primera exposición de la obra de Patxi Ezquieta. Nacido en Pamplona en 1960, Ezquieta estudió en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao, donde realizó su primera exposición de pintura en 1984. Desde entonces hasta la actualidad ha realizado numerosas exposiciones y ha recibido diversos premios y reconocimientos en una trayectoria que alterna períodos de gran visibilidad junto a otros de introversión y experimentación mental.
La muestra, titulada Une saison en atelier está formada exclusivamente por dibujos de diferentes formatos y técnicas. El taller al que se refiere el título es, en el contexto del sistema del arte, el lugar exclusivo del artista, el núcleo de la elaboración de su obra, un lugar de soledad y trabajo en el frente conceptual. Los dibujos que se exponen, realizados en el último año específicamente para ESPACIO MARZANA, no son bocetos ni tentativas de proyecto, tampoco son intentos desviados ni obras menores en relación a sus habituales cuadros: son simplemente dibujos, que es lo que el artista ha estado haciendo esta última temporada en el taller. Con su excepcional pulso narrativo, el artista ha realizado un ejercicio introspectivo y ha agrupado esta temporada en cuatro líneas narrativas independientes en las que, sin embargo, aborda una misma y obsesiva temática: las deficiencias del yo. Días perdidos muestra en seis dibujos los siete días de la semana de un pescador sin peces, una reiteración somnolienta de la acción que, al final del periodo, se descubre inútil. Jorge Negrete no es Machín muestra algo semejante a un cortejo nupcial de una especie en proceso de extinción, en la que un macho en paños menores se exhibe en una selva de sugerencias circenses o de cabaret. Pequeñas cobardías muestra un ballet de quirófano en el que pintor y enfermera danzan con sus respectivos pincel y jeringuilla. También una enésima versión del tema del pintor y su modelo en el que los respectivos papeles quedan desdibujados. Por último, Pamplona, ciudad en la que vive y trabaja actualmente el artista, es una ciudad desaparecida o, más exactamente, reducida al estricto espacio del atelier, en el que una vez más, el pintor y su enfermera interpretan un juego de seducción y dolor.